Mantenimiento del Toldo

Debido a que los toldos son un equipamiento que se usa de forma intensiva en los meses de más calor, pero muy poco el resto del año; es frecuente encontrarnos, después de una larga temporada recogidos, que los todos no estén en unas conciciones óptimas.
Simplemente con seguir una serie de sencillos consejos comprobaremos como el aspecto, el propio tejido y estructura, de nuestro toldo permanezca impecable.
- El principal enemigo para un toldo es la humedad. Si el tejido está húmedo, es aconsejable desplegar el toldo para que se seque por completo antes de recogerlo.
- De vez en cuando es conveniente limpiar el tejidol. Si tiene un poco de suciedad y polvo, con pasar un aspirador por la supercie, es suciente.
- Puedes utilizar agua y un cepillo suave que no arañe. Recuerda que antes de plegar de nuevo el toldo deberás esperar a que se seque completamente. No utilices jabones ni otros productos que puedan hacer que las supercies se deterioren o decoloren.
- Si te encuentras una mancha difícil, enterarte de las recomendaciones del fabricante de lonas para la limpieza en profundidad de su material.